Después de terminar nuestro entrenamiento, fui con unos amigos a las Cataratas de Victoria para una vacación corta. ¿Sabían que estas cataratas son una de las siete maravillas del mundo?
El lugar era maravilloso y aunque el agua estaba baja, la hermosura de la creación de Dios era indescriptible. Y pensar que él puso tanta energía en esas cataratas como lo hizo para esos “pequeños” insectos debajo.
Constantemente estoy maravillada a la atención al detalle que Dios tiene y me quedo impresionada en pensar que Dios también nos hizo a todos y únicos.
Estas son las Cataratas de Victoria desde el lado de Zimbabwe.
Esto fue tomado desde el lado zambiano.
Había un grande arco iris atravesando por adentro de las cataratas. Otro recuerdo de la promesa de Dios.
Imagine el tipo de impacto que el agua tiene sobre las rocas cuando cae al fondo. Es maravilloso pensar en las palabras de Jesús cuando dijo, “Yo soy el agua viva.” Mientras caminaba recordé que mi vida debe ser un reflejo de la fuerza (Dios) que guía mis acciones, así como las cataratas y las burbujas son un reflejo de la fuerza detrás del rió.
Un puente que tuvimos que cruzar para poder ver el comienzo del Zambeze. No es un puente colgante.
Al otro lado del puente...
...y finalmente vemos el primer rápido grande en el cual nadie navega!
El puente en el fondo es donde la gente salta en correa elástica (bungee jumping.) Es uno de los mas altos en el mundo. Debajo está el Rio Zambeze y el punto de empiezo para los que navegan en balsas.
Las opciones de aventura eran demasiadas para hacer en un día. Entonces tuve que escoger entre navegar en balsa o saltar del puente atada a la cuerda elástica. Por ultimo escogí la balsa porque era una aventura de todo el día en vez de unos pocos minutos de emoción. Iré a saltar del puente en otra ocasión.
No tengo fotos de la parte del viaje en el que navegué en balsa porque no tenía una cámara de fotos a prueba de agua. Aun si la hubiera tenido no pienso que hubiera tenido tiempo de tomar fotos. El deporte requiere un completo compromiso físico y especialmente para el Zambeze.
Como mínimo, me divertí muchísimo. Y para los que han navegado en balsa … sí, nuestra balsa se volteó, pero sólo una vez. Después de esta experiencia cercana a la muerte… no, en serio, pero realmente me asustó, estuvimos determinados a no pasar por lo mismo otra vez.
Ahora puede decir que...
...vi el Zambeze
...nadé en el Zambeze
...navegué en el Zambeze
...tome el Zambeze
...¡y tengo el video como prueba!
Gracias otra vez por pensar en mi mientras pasé un mes en Zambia. Siempre es un gozo poder compartir con todos ustedes lo que estoy haciendo en África.
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