Después de terminar nuestro entrenamiento, fui con unos amigos a las Cataratas de Victoria para una vacación corta. ¿Sabían que estas cataratas son una de las siete maravillas del mundo?
El lugar era maravilloso y aunque el agua estaba baja, la hermosura de la creación de Dios era indescriptible. Y pensar que él puso tanta energía en esas cataratas como lo hizo para esos “pequeños” insectos debajo.
Constantemente estoy maravillada a la atención al detalle que Dios tiene y me quedo impresionada en pensar que Dios también nos hizo a todos y únicos.
Estas son las Cataratas de Victoria desde el lado de Zimbabwe.
Esto fue tomado desde el lado zambiano.
Había un grande arco iris atravesando por adentro de las cataratas. Otro recuerdo de la promesa de Dios.
Imagine el tipo de impacto que el agua tiene sobre las rocas cuando cae al fondo. Es maravilloso pensar en las palabras de Jesús cuando dijo, “Yo soy el agua viva.” Mientras caminaba recordé que mi vida debe ser un reflejo de la fuerza (Dios) que guía mis acciones, así como las cataratas y las burbujas son un reflejo de la fuerza detrás del rió.
Un puente que tuvimos que cruzar para poder ver el comienzo del Zambeze. No es un puente colgante.
Al otro lado del puente...
...y finalmente vemos el primer rápido grande en el cual nadie navega!
El puente en el fondo es donde la gente salta en correa elástica (bungee jumping.) Es uno de los mas altos en el mundo. Debajo está el Rio Zambeze y el punto de empiezo para los que navegan en balsas.
Las opciones de aventura eran demasiadas para hacer en un día. Entonces tuve que escoger entre navegar en balsa o saltar del puente atada a la cuerda elástica. Por ultimo escogí la balsa porque era una aventura de todo el día en vez de unos pocos minutos de emoción. Iré a saltar del puente en otra ocasión.
No tengo fotos de la parte del viaje en el que navegué en balsa porque no tenía una cámara de fotos a prueba de agua. Aun si la hubiera tenido no pienso que hubiera tenido tiempo de tomar fotos. El deporte requiere un completo compromiso físico y especialmente para el Zambeze.
Como mínimo, me divertí muchísimo. Y para los que han navegado en balsa … sí, nuestra balsa se volteó, pero sólo una vez. Después de esta experiencia cercana a la muerte… no, en serio, pero realmente me asustó, estuvimos determinados a no pasar por lo mismo otra vez.
Ahora puede decir que...
...vi el Zambeze
...nadé en el Zambeze
...navegué en el Zambeze
...tome el Zambeze
...¡y tengo el video como prueba!
Gracias otra vez por pensar en mi mientras pasé un mes en Zambia. Siempre es un gozo poder compartir con todos ustedes lo que estoy haciendo en África.
18 January 2007
06 January 2007
Excursiones y "tiempo libre"
Después de los ritos matutinos, nos congregábamos en grupos de 10 para tener culto, y después íbamos a los pueblos cerca de nuestro campamento. Los primeros días fuimos al Mercado en Petaoke para conocer a la gente y este fue nuestro "convertible."
Los Zambianos en la carretera se reían y saludaban porque nunca habían visto a un muzungu viajando en un 'bakie' o una camioneta. ¿Es esto legal en los Estados Unidos?
El resto del tiempo caminábamos y el camino se nos hacía largo. El pequeño pueblo estaba a unos 45 minutos de distancia, pero me encantaba saludar a la gente al pasar. Los niños eran lo mejor porque siempre gritaban “hola, ¿cómo estás?,” y se emocionaban cuando les respondíamos. Era chistoso porque eso era lo único que podían decir en ingles, y naturalmente como cualquier otro niño lo repetían una y otra vez hasta que ya no los podíamos oír. ¡Ellos eran el gozo de mi día!
Estas son unas de las señoras que conocimos en una de nuestras excursiones en camino a uno de nuestros pueblos asignados.
El pueblo de Dick fue nuestra asignación cultural y 'amai' (Señora/señortia) Esther fue nuestra guía cultural en Petauke (la cuidad grande entre los pueblos del área.) Una mañana estuvimos hablando con dos mujeres y terminamos con un grupo de unas 25 personas incluyendo a niños. Aparentemente llegamos a Petauke durante el tiempo de siembra y todo el mundo estaba fuera trabajando, entonces por eso no encontrábamos a mucha gente por las mañanas. Pero para cuando teníamos que regresar, se estaba poniendo mas caliente y la gente estaba regresando de los campos. ¡Esto es lo que vimos!
Uno de esos días visitamos al cacique y conversamos acerca de lo que significa ser un líder. Nos explico que un cacique es responsable de mantener orden en la aldea y solo se ocupa de los conflictos menores. Sin embargo, si hay algo que él no puede resolver, lo llevan ante el jefe que vive a unos 20 minutos de ahí. Su forma de gobierno es bien similar a los EE.UU. pero su manera de vivir es bien simple. Sentí que podía disfrutar de la creación de Dios y su gente sin tener que preocuparme por el tiempo.
Una vez que regresábamos al campamento, había almuerzo por supuesto, seguido por un tiempo de rendir informes, y finalmente un poco de tiempo libre. Aunque ese bloque de tiempo antes de la cena no era tan largo, era lo suficientemente largo como para planchar la ropa que había lavado en la mañana. Si, estaba bien seca para cuando regresábamos de la aldea porque el sol era así de fuerte. Esto es lo que usaba:
Esta área es conocida por su moscas de mango, entonces teníamos que planchar o colgar nuestra ropa a secar por tres días para matar los huevos que las moscas dejaban atrás. Yo seguía la rutina del tercer día pero, también planchaba para asegurarme que estaban ¡muertas!
Otros días pasé mis tardes columpiándome en una cuerda que colgaba de un árbol, jugando fútbol, tomando una caminata con algunos de los niños en el área y comiendo mangos, o leyendo. Tenía varias opciones, pero no lo hacía todo a la vez. Sin embargo, me pareció que en una aldea, se puede hacer mucho en dos horas.
Pero no era la única disfrutando de la paz de la tarde.
Había lo suficiente para mantenernos ocupados, y especialmente para los padres para quienes los días eran largos. En muchas maneras pude identificarme mas con los zambianos porque ahora entendía la razón de su falta de entusiasmo. No tenía nada que ver con flojera, lo cual parece ser la primera suposición en nuestra mente Americana, cuando no vienen a las actividades de la iglesia. Pero después de caminar largas distancias, lavar ropa, planchar, barrer, cargar agua para las duchas, para la cocina y para regar las granjas, ¿quien no estaría cansado? Yo sí lo estuve.
Los Zambianos en la carretera se reían y saludaban porque nunca habían visto a un muzungu viajando en un 'bakie' o una camioneta. ¿Es esto legal en los Estados Unidos?
El resto del tiempo caminábamos y el camino se nos hacía largo. El pequeño pueblo estaba a unos 45 minutos de distancia, pero me encantaba saludar a la gente al pasar. Los niños eran lo mejor porque siempre gritaban “hola, ¿cómo estás?,” y se emocionaban cuando les respondíamos. Era chistoso porque eso era lo único que podían decir en ingles, y naturalmente como cualquier otro niño lo repetían una y otra vez hasta que ya no los podíamos oír. ¡Ellos eran el gozo de mi día!
Estas son unas de las señoras que conocimos en una de nuestras excursiones en camino a uno de nuestros pueblos asignados.
El pueblo de Dick fue nuestra asignación cultural y 'amai' (Señora/señortia) Esther fue nuestra guía cultural en Petauke (la cuidad grande entre los pueblos del área.) Una mañana estuvimos hablando con dos mujeres y terminamos con un grupo de unas 25 personas incluyendo a niños. Aparentemente llegamos a Petauke durante el tiempo de siembra y todo el mundo estaba fuera trabajando, entonces por eso no encontrábamos a mucha gente por las mañanas. Pero para cuando teníamos que regresar, se estaba poniendo mas caliente y la gente estaba regresando de los campos. ¡Esto es lo que vimos!
Uno de esos días visitamos al cacique y conversamos acerca de lo que significa ser un líder. Nos explico que un cacique es responsable de mantener orden en la aldea y solo se ocupa de los conflictos menores. Sin embargo, si hay algo que él no puede resolver, lo llevan ante el jefe que vive a unos 20 minutos de ahí. Su forma de gobierno es bien similar a los EE.UU. pero su manera de vivir es bien simple. Sentí que podía disfrutar de la creación de Dios y su gente sin tener que preocuparme por el tiempo.
Una vez que regresábamos al campamento, había almuerzo por supuesto, seguido por un tiempo de rendir informes, y finalmente un poco de tiempo libre. Aunque ese bloque de tiempo antes de la cena no era tan largo, era lo suficientemente largo como para planchar la ropa que había lavado en la mañana. Si, estaba bien seca para cuando regresábamos de la aldea porque el sol era así de fuerte. Esto es lo que usaba:
Esta área es conocida por su moscas de mango, entonces teníamos que planchar o colgar nuestra ropa a secar por tres días para matar los huevos que las moscas dejaban atrás. Yo seguía la rutina del tercer día pero, también planchaba para asegurarme que estaban ¡muertas!
Otros días pasé mis tardes columpiándome en una cuerda que colgaba de un árbol, jugando fútbol, tomando una caminata con algunos de los niños en el área y comiendo mangos, o leyendo. Tenía varias opciones, pero no lo hacía todo a la vez. Sin embargo, me pareció que en una aldea, se puede hacer mucho en dos horas.
Pero no era la única disfrutando de la paz de la tarde.
Había lo suficiente para mantenernos ocupados, y especialmente para los padres para quienes los días eran largos. En muchas maneras pude identificarme mas con los zambianos porque ahora entendía la razón de su falta de entusiasmo. No tenía nada que ver con flojera, lo cual parece ser la primera suposición en nuestra mente Americana, cuando no vienen a las actividades de la iglesia. Pero después de caminar largas distancias, lavar ropa, planchar, barrer, cargar agua para las duchas, para la cocina y para regar las granjas, ¿quien no estaría cansado? Yo sí lo estuve.
Eventos Especiales y Bichos
¡El día de Acción de Gracias lo celebramos en grande! Vimos un lindo drama actuado por los TCK's (Niños de la tercera cultura o los hijos de los misioneros.) Estuvieron mayor que Broadway...bueno, talvez estoy exagerando pero la actuación estuvo increíble.
Los niños, de 2-10 años, hicieron un maravilloso trabajo recreando el viaje de los peregrinos con una representaciones chistosas. ¡En un punto el narrador dijo, “y hubo enfermedad y muerte” y de repente Jerod cogió una muñeca del “barco” y lo lanzó a la audiencia! Me reí tan fuerte que casi me caigo de mi asiento. Aquí están orando por seguridad.
¡Aquí ven mas de su actuación! Por si acaso, la señorita (la maestra de los niños) en la camiseta negra y falda rosada fue una de mis compañeras de carpa. Me supongo que se han de estar preguntando por la niña alta parada entre los chiquitos...
Después del drama tuvimos una comida maravillaos del Día de Acción de Gracias. Aunque no hubo pavo, para los que no pudieron ver la foto, aquí está el pollo y Moisés asándolo.
Otra ocasión especial fue mi cumpleaños. Aquí estoy puesta un hermoso arreglo de flores hecho por Corine Brown de Sur África. En el trasfondo está nuestro grupo comiendo y reuniéndose en el comedor.
Corine y su esposo, Ken, eran la única parejea de otra compañía misionera que fueron parte de nuestro entrenamiento. Me gusto su amabilidad con la gente, acento, sencillez y por hecho de ser Sur Africanos. Como se pueden imaginar, le hice un montón de preguntas y sus respuestas me dieron me ayudó a comprender mas sobre su cultura. ¿Que bendición verdad? O sí.
Tener el día libre fue la mejor parte de mi cumpleaños. Aunque esto ya estaba planeado por varios meses en avance, fue una bonita coincidencia magnificada por el deseo de los niños de hacerlo especial.
Mis gracias a estos pequeños por cantar y escribir Feliz Cumpleaños en nuestro sendero de tierra, por las tarjetas, fotos y caramelos. Me hicieron recordar mucho a Esteban y Andrés. Y por su puesto a todo mundo en campamento por hacerlo un día memorable.
Atrás se puede ver la parte afuera del hotel en Lusaka (por si se estaban extrañados por el pavimento.)
Ahora, a mas del calor, también tuvimos que compartir el campamento con los amiguitos locales que estaban por todas partes. Aquí está uno de muchos.
El tamaño de los insectos y bichos en Zambia fue increíble. ¡Me hizo acuerdo del “Rey León” donde Pumba levanta un tronco y encuentra su desayuno! Había milpiés, abejas, moquitos, hormigas, mariposas, y caracoles por todas partes. Y para acompañar a su tamaño, el ruido de los insectos toda lo noche, junto con el sonido de los tambores de las aldeas me recordó que aun los insectos adoran a Dios.
Una mañana estuve sentada y escuché lo que parecía ser un helicóptero. Pero por supuesto que no lo era, y más bien era un animal GRANDE. No sé lo que era pero aterrizó a 5 pies de mí. Traté de tomarle una foto pero se movió muy rápido.
En el lado no tan amable, también vi una tarántula, ciempiés que trataron de atacarme dos veces una noche y mi única defensa era una linterna, y por ultimo escorpiones.
Este animal no tan chico estaba muerto para la foto. ¡Aunque nos dijeron que no moriríamos si nos picara, el dolor que hubiéramos sufrido fue lo suficiente para mantenernos en alerta!
¿Y porqué había escorpiones? El tiempo de lluvia estaba empezando y el agua los estaba sacando de sus casas así que tuvimos que compartir el campamento con ellos… pero no todo el tiempo. Solo unas pocas noches de nuestra semana y media.
Y bueno, eso concluye la vida en Petauke. Mirando atrás el escorpión no se mira tan desagradable… muerto.
Los niños, de 2-10 años, hicieron un maravilloso trabajo recreando el viaje de los peregrinos con una representaciones chistosas. ¡En un punto el narrador dijo, “y hubo enfermedad y muerte” y de repente Jerod cogió una muñeca del “barco” y lo lanzó a la audiencia! Me reí tan fuerte que casi me caigo de mi asiento. Aquí están orando por seguridad.
¡Aquí ven mas de su actuación! Por si acaso, la señorita (la maestra de los niños) en la camiseta negra y falda rosada fue una de mis compañeras de carpa. Me supongo que se han de estar preguntando por la niña alta parada entre los chiquitos...
Después del drama tuvimos una comida maravillaos del Día de Acción de Gracias. Aunque no hubo pavo, para los que no pudieron ver la foto, aquí está el pollo y Moisés asándolo.
Otra ocasión especial fue mi cumpleaños. Aquí estoy puesta un hermoso arreglo de flores hecho por Corine Brown de Sur África. En el trasfondo está nuestro grupo comiendo y reuniéndose en el comedor.
Corine y su esposo, Ken, eran la única parejea de otra compañía misionera que fueron parte de nuestro entrenamiento. Me gusto su amabilidad con la gente, acento, sencillez y por hecho de ser Sur Africanos. Como se pueden imaginar, le hice un montón de preguntas y sus respuestas me dieron me ayudó a comprender mas sobre su cultura. ¿Que bendición verdad? O sí.
Tener el día libre fue la mejor parte de mi cumpleaños. Aunque esto ya estaba planeado por varios meses en avance, fue una bonita coincidencia magnificada por el deseo de los niños de hacerlo especial.
Mis gracias a estos pequeños por cantar y escribir Feliz Cumpleaños en nuestro sendero de tierra, por las tarjetas, fotos y caramelos. Me hicieron recordar mucho a Esteban y Andrés. Y por su puesto a todo mundo en campamento por hacerlo un día memorable.
Atrás se puede ver la parte afuera del hotel en Lusaka (por si se estaban extrañados por el pavimento.)
Ahora, a mas del calor, también tuvimos que compartir el campamento con los amiguitos locales que estaban por todas partes. Aquí está uno de muchos.
El tamaño de los insectos y bichos en Zambia fue increíble. ¡Me hizo acuerdo del “Rey León” donde Pumba levanta un tronco y encuentra su desayuno! Había milpiés, abejas, moquitos, hormigas, mariposas, y caracoles por todas partes. Y para acompañar a su tamaño, el ruido de los insectos toda lo noche, junto con el sonido de los tambores de las aldeas me recordó que aun los insectos adoran a Dios.
Una mañana estuve sentada y escuché lo que parecía ser un helicóptero. Pero por supuesto que no lo era, y más bien era un animal GRANDE. No sé lo que era pero aterrizó a 5 pies de mí. Traté de tomarle una foto pero se movió muy rápido.
En el lado no tan amable, también vi una tarántula, ciempiés que trataron de atacarme dos veces una noche y mi única defensa era una linterna, y por ultimo escorpiones.
Este animal no tan chico estaba muerto para la foto. ¡Aunque nos dijeron que no moriríamos si nos picara, el dolor que hubiéramos sufrido fue lo suficiente para mantenernos en alerta!
¿Y porqué había escorpiones? El tiempo de lluvia estaba empezando y el agua los estaba sacando de sus casas así que tuvimos que compartir el campamento con ellos… pero no todo el tiempo. Solo unas pocas noches de nuestra semana y media.
Y bueno, eso concluye la vida en Petauke. Mirando atrás el escorpión no se mira tan desagradable… muerto.
Petauke...acampar o no acampar...no es una opcion
Si miran al mapa amarrillo, Petauke está en la parte noreste de Zambia.
Aunque esta pequeña ciudad no estaba “muy” lejos, nos tomó unas nueve horas para llegar. Sabíamos que estábamos en tiempo africano, pero no habíamos experimentado el lema de que cualquier cosa podía pasar… por ejemplo tener que parar en un garaje para cubrir permisos pegados a las ventanas (nuestros buses no estaban registrados para estar fuera de Lusaka), llantas bajas sin una de repuesto, y unos laberintos de carreteras. Afortunadamente, tuvimos refrigerios que nos salvaron de morir del hambre y había suficiente agua – aunque no quisimos tomar mucha ya que hubiéramos tenido que desocuparnos al lado de la carretera, pero yo tuve que hacerlo. Obviamente, tome demasiado agua.
Una vez que llegamos tuvimos un buen tiempo. No siempre fue fácil, pero valía el esfuerzo de entender lo que la mayoría de los africanos tienen que vivir cada día para poder sobrevivir. Aquí está el campamento. Esta foto no muestra la cantidad de espacio que teníamos. Créanme, era muy espacioso.
Esta es la parte delantera de mi lindo hogar...
...y lo de adentro (alcanzábamos tres en esta carpa)...
...con una soga muy conveniente para colgar la ropa (¿pueden ver el papel higiénico en el lado? Una comodidad muy necesaria.)
El resto del tiempo tuve una rutina matutina que consistía de lo siguiente:
Me despertaba con el sol a las 5AM y salía a correr con una amiga. Al regreso, la segunda parte de mis ejercicios de la mañana empezaba con un viaje al pozo (me olvidé de poner el balde esta vez.)
¡Aquí ven a una profesional en acción y sí se hace músculo!
Tuve que cargar este balde (unas veces lo cargué sobre mi cabeza, yupi) a la ducha...
...donde echaba el agua a el balde plateado, lo levantaba, amarraba, y finalmente me duchaba. Si no iba a correr, calentaba el agua (por 45 minutos) y lo combinaba con agua del pozo. Como no comíamos hasta las 7AM, algunas mañanas lave mi ropa A MANO antes de mi tiempo del tiempo de devocional y del desayuno. En realidad solo pasó un par de veces. ¡Yo sé que estás orgullosa de mí, mama!
Bueno, eso concluye la rutina matutina. Excepto por el hecho de que me ENCANTA el desayuno, mi comida del día favorita, estas son las personas que me dieron de comer todos los días.
Siempre recordaré sus hermosas sonrisas, cantos, y su Buena disposición para enseñarme como bailar a sus canciones. No pude realmente agarrar el ritmo ni el movimiento de la cadera pero les mantuve riendo.
Aunque esta pequeña ciudad no estaba “muy” lejos, nos tomó unas nueve horas para llegar. Sabíamos que estábamos en tiempo africano, pero no habíamos experimentado el lema de que cualquier cosa podía pasar… por ejemplo tener que parar en un garaje para cubrir permisos pegados a las ventanas (nuestros buses no estaban registrados para estar fuera de Lusaka), llantas bajas sin una de repuesto, y unos laberintos de carreteras. Afortunadamente, tuvimos refrigerios que nos salvaron de morir del hambre y había suficiente agua – aunque no quisimos tomar mucha ya que hubiéramos tenido que desocuparnos al lado de la carretera, pero yo tuve que hacerlo. Obviamente, tome demasiado agua.
Una vez que llegamos tuvimos un buen tiempo. No siempre fue fácil, pero valía el esfuerzo de entender lo que la mayoría de los africanos tienen que vivir cada día para poder sobrevivir. Aquí está el campamento. Esta foto no muestra la cantidad de espacio que teníamos. Créanme, era muy espacioso.
Esta es la parte delantera de mi lindo hogar...
...y lo de adentro (alcanzábamos tres en esta carpa)...
...con una soga muy conveniente para colgar la ropa (¿pueden ver el papel higiénico en el lado? Una comodidad muy necesaria.)
El resto del tiempo tuve una rutina matutina que consistía de lo siguiente:
Me despertaba con el sol a las 5AM y salía a correr con una amiga. Al regreso, la segunda parte de mis ejercicios de la mañana empezaba con un viaje al pozo (me olvidé de poner el balde esta vez.)
¡Aquí ven a una profesional en acción y sí se hace músculo!
Tuve que cargar este balde (unas veces lo cargué sobre mi cabeza, yupi) a la ducha...
...donde echaba el agua a el balde plateado, lo levantaba, amarraba, y finalmente me duchaba. Si no iba a correr, calentaba el agua (por 45 minutos) y lo combinaba con agua del pozo. Como no comíamos hasta las 7AM, algunas mañanas lave mi ropa A MANO antes de mi tiempo del tiempo de devocional y del desayuno. En realidad solo pasó un par de veces. ¡Yo sé que estás orgullosa de mí, mama!
Bueno, eso concluye la rutina matutina. Excepto por el hecho de que me ENCANTA el desayuno, mi comida del día favorita, estas son las personas que me dieron de comer todos los días.
Siempre recordaré sus hermosas sonrisas, cantos, y su Buena disposición para enseñarme como bailar a sus canciones. No pude realmente agarrar el ritmo ni el movimiento de la cadera pero les mantuve riendo.
40/40 Zambia
Bueno, les he estado prometiendo fotos así que aquí vienen. A propósito, ¿sabían que Zambia antes se llamaba Rodesia del Norte y Zimbabwe se llamaba Rodesia de Sur?
Nota: Zambia obtuvo su independencia del UK (Reino Unido) en 1964 y aunque su idioma oficial es ingles, tienen 73 lenguajes tribales. Uno de ellos es Nyanja, el idioma que nosotros usamos para saludar a la gente.
Ahora que les he dado un poquito de historia… sigamos a otras historias.
Mi primera casa fuera de casa fue en Lusaka, donde pasé dos semanas en el Seminario Bautista, en un dormitorio y dos baños que tuvimos que compartir con otros 23 misioneros (sin contra sus hijos). Ahhhh, duchas comunitarias. Me hacen recordar los Buenos días en Baylor.
¿Les mencioné que tenía compañeras de cuarto? Bueno, las tuve. Compartí la primear parte de mi aventura con tres amables chicas. Dos eran journeymen (misioneras), y la otra una TCK ( hija de misioneros) que estaba ayudando con los niños de los padres del 40/40. Aquí tienen una fotos de dos de mis compañeras y otra amiga, caminando a la tienda usando la ropa tradicional 'shitenge.'
Me encantaban las tardes porque era cuando podía jugar fútbol con los niños. Estos chicos eran hijos de los estudiantes del seminario y eran tremendos jugadores de fútbol. Fueron muy impresionante sus juegos de pies.
En las tardes íbamos a los pueblos y hablábamos con la gente con nuestro ayudante zambiano. Disfruté caminando con los niños que se acercaban gritando "muzungu." Esto quiere decir extraño o lo que la mayoría de gente llama "blanco."
Una historia chistosa, un día mientras caminábamos por uno de los pueblos, un par de hombres se nos acercaron para darnos la mano. Se considera un privilegio tener un visitante en su comunidad, y si el visitante es “blanco” hacen un mayor esfuerzo de darle la mano. Lo sé, no soy la típica persona “blanca” pero el color de mi piel todavía es diferente y tienen curiosidad. De todos modos, uno trató de tocar mi cara varias veces y aunque estuve un poco sorprendida, simplemente sonreí y le cogí su mano para darle la mano de nuevo. Eventualmente nuestro ayudante me dio un empujecito para seguir caminando, pero pensé que era interesante que el señor quería tocar la textura de mi piel.
Hablando de eso, debo decir que los hombres en Zambia son bastante creativos en su manera de proponer matrimonio. En una ocasión, mientras caminábamos a la estación de bus, un hombre trató de cogerme la mano y me preguntó que si podía unirse a mi familia. Pienso que ya puedo poner un visto en mi lista al lado de propuestas, ¡ja ja!
Continuemos. Nuestro pequeño equipo en Lusaka fue liderado por nuestro ayudante zambiamo, Golden. El es un pastor y un hombre muy alegre de Copperbelt (ver foto). Gracias a Golden, aprendí acerca de la importancia de los saludos, y cómo mostrar respeto cuando se habla a un hombre o a una mujer, y sobre todo la importancia de usar la palabra adecuada para pantalones en ingles zambiano….trousers. De otra forma, aunque “pants” es una palabra en ingles la gente piensa que me estoy refiriendo a la ropa interior. Esto es gracias a los británicos.
Aquí estoy con la familia en nuestro ultimo día. El niñito era adorable y le gustaba jugar con mi pelo.
Algo memorable acerca de Lusaka fue el tema sobre mi nombre. Aparentemente solo los hombres se llaman Gaby en Zambia y no lo sabía por la primera semana. Cuando me introducían la gente me daba unas miradas raras y me apuntaban y repetían "¿Gaby?" Yo pensé que nunca lo habían escuchado. Eventualmente un alma valiente, un hombre en la embajada Rusa, me sugirió que vaya por Gabriela para eliminar confusión. Naturalmente lo hice, pero en el futuro me sirvió como punto de conversación. Es una manera Buena de hacerle reír a la gente.
Finalmente, antes de irnos para nuestro tiempo en las aldeas, el United WeStand hiceron una presentación para nosotros en el ultimo día. Cuando terminaron, compré un caset (lo cual no he comprado en años) y tomanos una fotos en sus uniformes que combinaban.
Y eso es todo sobre Lusaka. Proximantente… la aldea! ¡yupi!
Nota: Zambia obtuvo su independencia del UK (Reino Unido) en 1964 y aunque su idioma oficial es ingles, tienen 73 lenguajes tribales. Uno de ellos es Nyanja, el idioma que nosotros usamos para saludar a la gente.
Ahora que les he dado un poquito de historia… sigamos a otras historias.
Mi primera casa fuera de casa fue en Lusaka, donde pasé dos semanas en el Seminario Bautista, en un dormitorio y dos baños que tuvimos que compartir con otros 23 misioneros (sin contra sus hijos). Ahhhh, duchas comunitarias. Me hacen recordar los Buenos días en Baylor.
¿Les mencioné que tenía compañeras de cuarto? Bueno, las tuve. Compartí la primear parte de mi aventura con tres amables chicas. Dos eran journeymen (misioneras), y la otra una TCK ( hija de misioneros) que estaba ayudando con los niños de los padres del 40/40. Aquí tienen una fotos de dos de mis compañeras y otra amiga, caminando a la tienda usando la ropa tradicional 'shitenge.'
Me encantaban las tardes porque era cuando podía jugar fútbol con los niños. Estos chicos eran hijos de los estudiantes del seminario y eran tremendos jugadores de fútbol. Fueron muy impresionante sus juegos de pies.
En las tardes íbamos a los pueblos y hablábamos con la gente con nuestro ayudante zambiano. Disfruté caminando con los niños que se acercaban gritando "muzungu." Esto quiere decir extraño o lo que la mayoría de gente llama "blanco."
Una historia chistosa, un día mientras caminábamos por uno de los pueblos, un par de hombres se nos acercaron para darnos la mano. Se considera un privilegio tener un visitante en su comunidad, y si el visitante es “blanco” hacen un mayor esfuerzo de darle la mano. Lo sé, no soy la típica persona “blanca” pero el color de mi piel todavía es diferente y tienen curiosidad. De todos modos, uno trató de tocar mi cara varias veces y aunque estuve un poco sorprendida, simplemente sonreí y le cogí su mano para darle la mano de nuevo. Eventualmente nuestro ayudante me dio un empujecito para seguir caminando, pero pensé que era interesante que el señor quería tocar la textura de mi piel.
Hablando de eso, debo decir que los hombres en Zambia son bastante creativos en su manera de proponer matrimonio. En una ocasión, mientras caminábamos a la estación de bus, un hombre trató de cogerme la mano y me preguntó que si podía unirse a mi familia. Pienso que ya puedo poner un visto en mi lista al lado de propuestas, ¡ja ja!
Continuemos. Nuestro pequeño equipo en Lusaka fue liderado por nuestro ayudante zambiamo, Golden. El es un pastor y un hombre muy alegre de Copperbelt (ver foto). Gracias a Golden, aprendí acerca de la importancia de los saludos, y cómo mostrar respeto cuando se habla a un hombre o a una mujer, y sobre todo la importancia de usar la palabra adecuada para pantalones en ingles zambiano….trousers. De otra forma, aunque “pants” es una palabra en ingles la gente piensa que me estoy refiriendo a la ropa interior. Esto es gracias a los británicos.
Aquí estoy con la familia en nuestro ultimo día. El niñito era adorable y le gustaba jugar con mi pelo.
Algo memorable acerca de Lusaka fue el tema sobre mi nombre. Aparentemente solo los hombres se llaman Gaby en Zambia y no lo sabía por la primera semana. Cuando me introducían la gente me daba unas miradas raras y me apuntaban y repetían "¿Gaby?" Yo pensé que nunca lo habían escuchado. Eventualmente un alma valiente, un hombre en la embajada Rusa, me sugirió que vaya por Gabriela para eliminar confusión. Naturalmente lo hice, pero en el futuro me sirvió como punto de conversación. Es una manera Buena de hacerle reír a la gente.
Finalmente, antes de irnos para nuestro tiempo en las aldeas, el United WeStand hiceron una presentación para nosotros en el ultimo día. Cuando terminaron, compré un caset (lo cual no he comprado en años) y tomanos una fotos en sus uniformes que combinaban.
Y eso es todo sobre Lusaka. Proximantente… la aldea! ¡yupi!
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